Dame hijo mio tu corazón

Mi corazonDios quiere que guardes tu corazón. Cuando la biblia habla del “corazón” en realidad nos esta hablando de nuestra vida propia. “Corazón” puede referirse a nuestros sentimientos, emociones, mente, espíritu, alma, fe, sueños, anhelos, etc.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Proverbios 4:23

¿Se refiere también a este órgano/musculo que late en nuestro pecho, manda sangre corriendo por nuestras venas a cada rincón de nuestro cuerpo? Claro, porque no. Cuidar nuestro corazón en este sentido también significaría el ser responsables y cuidadosos con lo que comemos, bebemos, nuestro descanso, ejercicio y nuestra salud en general.

En el contexto bíblico, una persona que guarda su corazón tendrá la sabiduría de cuidar tanto los aspectos espirituales, mentales y físicos de su vida.

Pero enfocándonos en lo espiritual, Dios quiere que guardes tu corazoncito de todo aquello que pueda robarte la vida. Que bonito que le abramos nuestro corazón a Dios, pero que feo que por otro lado le abrimos la puerta también a cosas que pueden dañarlo. Ideas nocivas, palabras negativas, conceptos erróneos, enojos sin (o con) fundamento, envidia, emociones no sanas, calumnias, odio, etc.

La verdad es que muchos de nosotros crecimos rodeados de tantas cosas nocivas que a veces se nos hace normal aceptar todo eso que ensucia y enferma nuestro corazón.

corazon herido

Muchas personas que quieren “agradar” a Dios se obsesionan con su manera de vestirse y arreglarse pensando que Dios está pendiente de su aspecto físico, pero a la vez permiten que salgan de sus labios palabras sucias, insultos, discriminación, odio hacia otros, y muchas veces hacia ellos mismos.

Palabras, ideas, conceptos, pensamientos, actitudes y creencias erróneas con respecto a tu relación con Dios son las cosas de las que tenemos que cuidar nuestro corazón.

En la biblia, en 1 Corintios 10: 12, El Apóstol Pablo advierte que:  Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

Si lees todo el capítulo, entenderás la gran advertencia de cuidarnos de esas cosas que destruyen nuestra fe y nos van cegando poco a poco que después ni cuenta nos daremos cuando hayamos caído y estemos atrapados en alguna trampa del enemigo.

Si tu fe está puesta en Dios y crees en su palabra, tu estás firme, pero si estás permitiendo las cosas que pueden destruir tu corazón/tu vida, entonces no estás tan firme y debes que tener cuidado.

Lee por favor 1 Corintios 10 y guarda tu corazón, porque de El mana tu vida.