Las PROMESAS de Dios para ti hoy y siempre son:

Él está dispuesto a escuchar tu ruego.

Salud, creyendo en su palabra y haciendo las cosas con sabiduría, dando gracias a El en todo y creyendo en su promesa de cuidarnos y protegernos, sanarnos y darnos fuerzas. El es nuestro Dios sanador.

Sanidad.  Su palabra dice que: Santiago 5:13 ¿Está alguno entre vosotros afligido?  ¿Está alguno alegre?  Cante Alabanzas.14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros?  Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. 16 confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.  La oración eficaz del justo puede mucho.

Si te estás sintiendo enfermo, o te pasa como una vez me pasó a mí, que sentía algunos malestares, dolores e infecciones en mi cuerpo, en un momento tan difícil de mi vida que no tenia dinero, ni manera alguna de como acceder a un médico de manera rápida (y mucho menos a medicinas), la oración de fe a Dios por sanidad me sirvió tanto. Estaba desesperado. A lo que si podía acceder era a personas, hermanos en la fe que también tenían fe que Dios podía sanarme.

¿Estaba enfermo yo por mi propia culpa? Tal vez sí.

Había descuidado mi salud y estaba pagando el precio. Y a veces tenemos que reconocer que dejamos este don preciado de Dios, la salud, en termino secundario y preferimos dedicarle recursos y tiempo a otras cosas que son triviales, y ese pequeño malestar, ese dolorcito de dientes, lo dejamos para después hasta que traicioneramente la enfermedad, la infección, el dolor, la fiebre nos ataca en el momento menos esperado.

Pues bien, en aquella ocasión Dios me sanó inmediatamente de algunas dolencias y también me proveyó también los medios para acudir al médico para que verificara mi sanidad. Recuerdo mucho esos días, y por eso confío en que, en el momento oportuno Dios está siempre listo para rescatarnos.

Esperanza.  La esperanza es una bendición de Dios que extiende nuestra vida, y en si misma, trae fuerzas, alegría, para continuar en medio de los momentos mas amargos y dolorosos.

Es la esperanza en que llegará la felicidad, la que sostiene a una madre o a un padre que atraviesan por momentos de escasez y no tienen los recursos para alimentar o proveer a sus hijos de las cosas mas básicas.

Ellos aman a sus hijos, y la esperanza de un cambio los sostiene. Y la verdad, la esperanza es un bello don de Dios que se manifieste en creyentes o no creyentes. Cuanto mas fuerte es la esperanza cuando esta basada en las promesas de Dios. Que hoy seas lleno de esperanza en medio de tus aflicciones.

Vida:  Si tienes a Jesús en tu corazón debes estar seguro de que tienes vida eterna, y si tienes vida eterna, tienes derecho a muchas bendiciones que Dios nos ha heredado en Jesús.

Son maravillosas bendiciones difíciles de explicar con palabras.

Lee el libro de Efesios en la biblia, en el Nuevo Testamento. Léelo con curiosidad infantil. Y si no lo entiendes, léelo de nuevo, una y otra vez, y veras que poco a poco iras entendiendo que la herencia que ya posees en Cristo es mucho mas grande que cualquier bien o prosperidad material que pudieses heredar de cualquier persona en este mundo.

Gracia: Se dice que la gracia es “un regalo, un don inmerecido”, y es verdad, eso es en parte la gracia, pero, la gracia que viene de Dios va más allá de eso. La gracia de Dios no es tan solo “inmerecida”, sino también es “inesperada”, inconmensurable, indescriptible. No existe manera humana alguna de explicarte la gracia de Dios. La única manera viable para que la entiendas es, si el mismo Espíritu Santo viene y te susurra al oído, te redarguye de las ofensas que hayas cometido ante Dios, y te hace entender su maravilloso amor.

Solo así podrás saber lo que es esa maravillosa gracia, y sinceramente, no trates jamás de explicarla, tan solo lleva este mensaje a quien quiera saberlo:

Dios ha venido a buscarte, Dios conoce tu corazón, DIOS  quiere que vuelvas a Él, Dios está dispuesto a perdonarte, y aun si nadie, ni tu familia, ni la sociedad entera te perdona, Dios si te perdona, y esta dispuesto a darte una vida nueva y llena de fruto de bondad, si estas dispuesto a caminar en sus caminos , aferrándote a su amor y gracia para siempre. Y de nuevo, solo El Espíritu Santo podrá convencer a quienes te escuchen, de que Dios y su amor, su gracia, son reales.

Espero que hayas leído hasta aquí. Quiero decirte que eres bienaventurado. No todas las personas tendrán hoy la paciencia y sensibilidad para apartar tiempo para disfrutar la presencia de Dios.

Cierra tus ojos, siéntelo. Él está aquí.

Escrito por Hermes Alberto Carvajal