Nuestro compromiso es seguir amando a Jesús a pesar de cualquier cosa que venga

Vamos a tener éxito y a triunfar juntos en este mes de septiembre. Vienen muchos retos, mas todos esos que ya tenemos.

Muchas responsabilidades por cumplir, pero Dios conoce nuestro gran deseo que tenemos de hacer las cosas bien, conforme a su voluntad.

Creo que a este punto de nuestra vida ya hemos perdido el deseo egoísta de que todo salga tal y como nosotros queremos.

Dios tiene maravillosos milagros para nosotros, pero creo que he notado algo especial, en estos tiempos, los milagros son en muchos casos muy diferentes a los milagros que se narran en la biblia.

Creo que los milagros que hoy podemos ver están muy relacionados a nuestro compromiso de seguir amando y sirviendo a Jesús a pesar de que nunca lleguen esos milagros.

Conozco el caso de una pareja que deseaban mucho a un hijo. El día que el bebé nació hubo complicaciones de parto que le causaron parálisis cerebral.

Amor y familia

Terrible noticia. Sus padres y toda la familia oraron por sanidad, la sanidad nunca llegó.

El niño creció con parálisis y claro que fue llevado a terapias y tuvo cirugías que le ayudaron a mejorar su movilidad.

Hoy en día el “pequeño” es ya un adolescente muy feliz e incluso ama a Dios y a sus padres y lo muestra de muchas maneras a pesar de que no se puede comunicar con facilidad. Sus padres aman y sirven a Jesús aun mejor que antes.

¿Cuál es el milagro?  Que la fe de esta familia no decayó sino todo lo contrario, se fortaleció de una manera increíble.

En el pasado estos niños eran desechados por la sociedad, las familias se avergonzaban y los escondían. Aquellos pobres pequeños morían a temprana edad, no tanto por el problema de parálisis sino por el terrible trato de sus familias y por la falta de un cuidado con verdadero amor.

He conocido a padres, aun hoy en día, que han abandonado a sus esposas dejándolas solas con el hijo o la hija que sufre una enfermedad o problema físico. He visto familias que han llegado a odiar a Dios por lo que le pasó a su hijo.

La biblia dice: Amarás al Señor tu Dios por sobre todas las cosas Mateo 22:37.

Aún a pesar de los problemas, aunque no haya comida, aunque estemos enfermos, aunque nos lleven a prisión por causa del evangelio (o por otra causa), aunque las cosas no salgan bien, nuestro compromiso es amar y servir a Jesús, pase lo que pase, venga lo que venga.

El profeta Habacuc lo escribió de esta manera en el antiguo testamento en la biblia:

Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré y me gozaré en el Dios de mi salvación. Habacuc 3:17-18

Este pequeño con parálisis cerebral, es feliz, a su manera. No es feliz a nuestra manera. Nosotros quisiéramos verlo correr, pero ¿cuántos pueden usar sus piernas y brazos y no les sirve de nada? Ni aún estando totalmente sanos y prósperos de todas maneras viven una vida miserable y alejados de Dios.

La biblia habla en hebreos 11 acerca de los héroes de la fe que hicieron maravillas y milagros. Pero al final del capítulo también habla de aquellos, como esta pareja, que no recibieron su milagro y, aún así, no negaron a Jesús ni dejaron de servir a Dios. Hasta el día de sus muertes se mantuvieron firmes. De ellos dice en Hebreos 11:39 “Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido”.

Esta pareja y su hijo no han recibido lo prometido (la sanidad), pero han alcanzado un mejor y poderoso testimonio delante de Dios por su fe inquebrantable a pesar de su situación.

Esta vida no se trata de recibir y tener todo lo que queremos. La verdadera vida, es esa vida eterna que tenemos en Jesús, a la cual llegaremos solamente si permanecemos firmes en la fe, a pesar de que no lleguemos a la cima de la montaña que estamos subiendo o que nunca recibamos la respuesta a nuestra oración.

«Dios mío, tu prometes en tu palabra que nos vas a responder si clamamos a ti, pero queremos que sepas que aunque no nos respondas, te seguiremos amando hasta el final y estamos seguros que un día estaremos contigo en tu reino celestial. Amén»