Los Que se Enaltecen Serán Humillados

los que se enaltecen seran humillados

Mateo 23:12 “Pues el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado.

Los que se enaltecen serán humillados. Exaltarnos humanamente no es una tarea que traiga consigo buenos resultados.

Es decir, cuando hablamos de la forma en cómo nos relacionamos con los demás, la exaltación propia solo habla de que somos personas inmaduras, que no hemos dejado que Dios pueda transformar nuestro corazón.

Si bien es cierto que en nuestra vida desarrollamos habilidades, talentos, dones y capacidades únicas, ante los ojos de Dios todos somos iguales. Es por ello que Jesús en varios pasajes de la Biblia nos enseñaba que la mejor forma de vivir es caminando en humildad.

Los que se enaltecen serán humillados: El error de la inmadurez

Cuando nos somos maduros, cuando nos dejamos llevar por lo que somos, o hemos alcanzado, fácilmente podemos cometer el error de exaltarnos a nosotros mismos sin pensar en un momento lo que esto puede ocasionar.

Una de las maneras más sabias de vivir es siendo amorosos, pacientes, bondadosos y humildes. La humildad es un valor muy importante en tu caminar con DIOS, por eso cuando lo descuidamos tendemos a perder el enfoque, y comenzamos a exaltarnos humanamente.

Nos humillamos primeramente ante el Señor, entendiendo su soberanía y comprendiendo las cosas que él tiene para nuestras vidas.

2 de Crónicas 7: 14: Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y estauraré su tierra.

 

Sujetémonos a su santa voluntad

Aprendemos a humillarnos delante de Dios, a abandonar toda antigua manera de pensar. Nos sujetamos a su voluntad, y seguimos el destino de su camino. Todo lo contrario a la humildad es la soberbia, y cuando no dejamos que Dios transforme nuestro corazón, podemos caer en esta conducta que no solo nos alejará de Dios, sino también de la gente.

Jesús mismo, en sus tres años de ministerio, enfatizaba lo relevante que tenía que ser dejar a un lado la soberbia. Él nos enseñó el valor de “servir a los demás”, para ser los primeros. Lo vemos en Marcos 9:35.

“Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y
les dijo: —Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el
servidor de todos.

La humildad debe comenzar con el servicio, por muy grande que seas, por lo mucho que hayas alcanzado, no puedes olvidarte que una persona de espíritu humilde, siempre encontrará puertas abiertas a su alrededor.

Conclusión

Los que se enaltecen serán humillados, Jesús lavó los pies de sus discípulos, con este acto buscó enseñarles dos principios importantes, la humildad y el servicio. Es la forma en como nosotros deberíamos caminar, siendo personas serviciales y humilde.

La humildad trae como consecuencia la honra, esta te llevará a encontrar la promoción divina, aquella que solo Dios puede darte. Cuando aceptas esta forma de vivir los resultados son otros, porque tu exaltación vendrá del Dios de cielo, y no de los hombres.

No permitas que la soberbia, el orgullo, o la vanidad, sea parte de tu vida. Antes bien, levántate y continúa tu camino, siendo amable, bondadoso, misericordioso, y humilde para con los demás.