Cómo volver a Dios después de la desobediencia

como volver a Dios despues de la desobedienciaCuando pecamos, puede parecer que estamos quitando las capas de protección que hemos construido con el tiempo. Nuestra tendencia natural es escondernos de Dios cuando nos sentimos culpables y avergonzados. Pero cuando pecamos, es importante hacer las paces con Dios, pues no podemos permanecer alejados ni enojados con un Dios tan bueno.

He aquí algunas ideas útiles para volver a Dios después de la desobediencia: Puede ser difícil confiar en Dios cuando sentimos que todo en nuestro mundo se ha derrumbado a nuestro alrededor, pero su promesa de restauración es verdadera y vale la pena esperarla. -Finalmente- Cuando pecamos, podemos sentir como si estuviéramos quitando las capas de protección que hemos construido a lo largo del tiempo y quedamos expuestos ante el pecado.

La confesión es una parte esencial para volver a Dios.

En primer lugar, debemos confesar nuestros pecados a Dios. Cada pecado es una violación a la relación personal con Él. Cuando pecamos, nos alejamos de Dios, ningún ser humano debería estar distanciado de su amor. Por lo tanto, debemos reconocerlo confesando nuestros pecados.

La confesión es esencial porque nos da una sensación de alivio, porque muestra el perdón de Dios y porque abre el canal de la restauración. Si no confesamos nuestros pecados, existe una gran posibilidad de permanecer en un estado de culpa y vergüenza, que puede inhibirnos de volver a Dios.

Orar con un corazón contrito y humillado

Otra cosa importante es que debemos orar con un corazón contrito y humillado, pues Dios no nos despreciaría. Cuando sentimos que hemos metido la pata, debemos pedir perdón a Dios. También podemos orar para que Dios nos ayude a superar nuestro pecado.

Siempre deberíamos tener el hábito de orar regularmente por nuestros amigos, familiares y seres queridos, para que siempre podamos recordar el amor de Dios y pedirle que nos libre del mal. Así como nos lo enseñó Jesús.

Las devociones diarias son la clave para volver a Dios

Los devocionales diarios son la clave para volver a Dios después de la desobediencia. Cuando sentimos que hemos metido la pata, debemos hacer un hábito de leer la Biblia y orar. También podemos leer la Biblia a nuestros seres queridos para que ellos, si no están reconciliados con Dios, aprovechan la oportunidad.

Otra cosa importante es que podemos tener conversaciones diarias con Dios. Cuando nos sintamos mal, podemos hablar con Dios. Cuando nos sintamos débiles, oremos al Señor. Él arreglará las cosas. También podemos hacerle preguntas como, por ejemplo, cómo vivir una vida mejor o cómo superar nuestros retos.

Aléjate de las cosas que te tientan o te hacen pecar

Debemos tratar de alejarnos de las cosas que nos hacen pecar o que nos tientan a pecar. Por ejemplo, si vemos una película que está llena de escenas lujuriosas o si miramos una imagen que no es apropiada para ti, debemos tratar de alejarnos de estas cosas.

También podemos intentar limitar el tiempo que pasamos en las redes sociales. Otra cosa que deberíamos hacer es orar siempre antes de comer o beber algo, dormir… Orar sin cesar para apartarnos del mal.

Construye tu relación con Cristo y encuentra nuevas formas de conectarte con Él.

Una de las mejores maneras de volver a Dios después de la desobediencia es construir una relación más fuerte con Él. Esto es importante porque nos ayuda a tener una mejor comprensión de lo que hicimos mal y por qué lo hicimos.

Si tenemos una mejor comprensión de nuestro pecado, tendremos menos deseos de repetir el mismo error. Otra cosa importante es que debemos leer nuestra Biblia más a menudo. Si tenemos tiempo, podemos intentar leer la Biblia sin distracciones como ver la televisión, navegar por la web o escuchar música.

Cuando leemos la Biblia, podemos profundizar en lo que dice y entenderla mejor. Otra cosa que podemos hacer es tratar de orar en todo momento: cuando estamos esperando algo como en el coche, cuando estamos solos en casa, o cuando estamos en el trabajo e incluso cuando estamos cocinando.

Conclusión

Volver a Dios después de la desobediencia puede ser un proceso difícil, y puede parecer que se requiere un gran esfuerzo para seguir adelante. Sin embargo, una vez que sientas el deseo de volver a Dios, el proceso será mucho más fácil. Descubrirás que cuanto más practiques estas ideas, más fácil te resultará volver a Dios.

El proceso no es fácil, pero volver a Dios vale la pena. Cuando pecamos, podemos sentir que estamos quitando las capas de protección que hemos construido con el tiempo y hemos quedado vulnerables. Nuestra tendencia natural es escondernos de Dios cuando nos sentimos culpables y avergonzados. Pero cuando pecamos, es importante hacer las paces con Dios.

Reconcíliense con el Señor: Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! (2 Corintios 17)