El Poder de Las Palabras: La Palabra tiene poder ¡Cuídala!

las palabras tienen poder

La palabra tiene poder, lo que sale de nuestros labios es un arma de doble filo, con ella se crean conciencias que transforman realidades, pero también se destruyen mundos en un segundo. La palabra puede ser suave como pluma o tan mortal como una espada, por eso hemos decidido dedicarle un poco de tiempo al poder que tiene la palabra.

La palabra de Dios para con sus hijos

La palabra de Dios es poderosa y se encuentra en la Santa Biblia, cientos de años han pasado desde que escribieron las escrituras y pareciera que cada vez que tomamos la Biblia para buscar ayuda de lo alto, esta nos ofrece una nueva lección de vida. Es por ello, que cada persona recibe la palabra de Dios de una forma diferente y esta le da el mensaje que necesita para lo que anda buscando.

Dios es un padre amoroso, su palabra acaricia a quienes siguen sus enseñanzas y juzga a quien desvía sus caminos invitándoles a retomarlo. Hay pasajes donde observamos su ira y castigo para los impíos, pero siempre ofrece una nueva oportunidad.

La palabra del hombre hacia el hombre

Se ha escuchado decir que se siga lo que dice el cantante y no al cantante, ello se debe a que muchas veces lo que dice es muy bonito, pero en la realidad no se cumple. En nuestros hogares lo vemos diariamente, cuando un padre le dice al niño que no mienta y se esconde cuando alguien viene a cobrarle diciendo que no está ¿Dónde está el ejemplo?

Por otro lado, a veces somos muy directos con nuestras palabras, acusamos, juzgamos y causamos mucho daño a otras personas con lo que decimos. Frases como “Que tonto eres” “Eres un don nadie” “No vales nada para mi” “Ojalá no hubieras nacido”” Te odio”, son palabras que marcan la vida de las personas y dejan huellas casi imborrables.

Por el contrario, palabras de aliento como “Tú puedes” “No te preocupes yo estaré contigo” “Te amo” “Eres importante para mí” son palabras que reviven el alma y se quedan guardadas con amor dentro de los corazones que la reciben.

Asegúrate que tu palabra no destruya a los demás, pide a Dios que ponga las palabras en tu boca e inicia tu día dejando en quienes te rodean la alegría de saberse acariciados con bellas palabras.

La palabra y el comercio

Se debe tener cuidado con caer en la trampa de estafadores, porque la palabra tiene tanto poder que arrastra masas. Por eso, la publicidad y los medios de comunicación nos invaden con noticias llenas de palabras atractivas para captar nuestra atención y muchas veces no llevan a ser portadores de mentiras y cadenas que acaban dañando la vida de otras personas.

Las palabras bonitas engañan y más aún cuando vienes acompañadas de imágenes atractivas, haciendo que veamos, leamos y sintamos como ellos lo desean, para lograr sus objetivos. Por eso, hoy día se invierten miles de dólares en publicidad, que buscan captar seguidores o personas que quieran adquirir productos engañosos o llevar una vida al límite, mostrando un libertinaje disfrazado de libertad y buena vida, pero alejado de Dios.

Dale Valor a tu palabra y úsala con inteligencia

Ten presente que la ley de la vida establece que das lo que recibes, así que pon en práctica un buen trato para con quienes te rodean, palabras de ánimo para aquel que está enfermo, triste o desamparado y felicita a quien hace cosas buenas en beneficio de sí mismo y de los demás.

Un buen consejo a tiempo, vale más que señalamientos y enjuiciamientos en medio de los problemas, no utilices tus palabras como defensa para humillar a los demás, utiliza la palabra como instrumento de diálogo para llegar a la paz y la conciliación. Que no sea tu palabra la leña que azote el fuego de quienes están en guerra, sino más bien la lluvia que termina de apagar las cenizas después del incendio.

Aprende que la palabra queda guardada en la mente de quien la recibe y es más difícil olvidar la ofensas, humillaciones y desprecios, haciendo que las personas que usan el poder de la palabra para dañar vidas, terminen solas y sin nadie a su lado.