¡Tú Puedes!

Tu puedes¡Tú Puedes, no lo dudes! A veces nos pasan tantas cosas juntas en la vida que son difíciles de superar, nos sentimos como en un túnel oscuro, donde por más que busquemos la luz, esta pareciera apagarse; sin embargo, la voluntad del hombre es tan poderosa y maravillosa, que siempre existirá una razón para creer que vamos a salir de nuestros problemas.

Tener Fe, no es solo creer en algo divino, en una presencia omnipresente, va más allá de eso; ya que consiste en pensar que somos capaces de levantarnos tras cada caída, tal cual el hijo de Dios lo hizo en el Calvario.

Y ello tiene que ver mucho con cómo nos sentimos, con relación a saber cargar nuestra propia cruz. Notarás con el pasar del tiempo que de nada sirve esconderte o ignorar lo que te pasa, ya que pareciera empeorar las cosas.

Así que es hora de levantarte y cargar tu cruz, que se traduce en dar la cara a los problemas que vives, dejar de buscar culpables o lo que es peor culparte a ti mismo (a) y comenzar a buscar soluciones.

¡El tiempo de Dios es perfecto, no te desesperes!

Lo mejor de esta vida es que todo pasa, nada es para siempre y eso que hoy te quema el alma mañana solo será un recuerdo, pero solo dependerá de ti dejarlo ir para continuar o aferrarte y dejar que te consuma.

Para Dios tú eres importante y hará todo lo posible para que notes que él está contigo; para ello no hacen falta milagros, las bondades del altísimo van desde una simple brisa que toca tu rostro para refrescarte, esa música que te hace feliz, hasta esa sonrisa de un niño que te hizo reír sin pensarlo…en donde menos piensas allí está la presencia de Dios diciéndote ¡Tú puedes!

Cada amanecer es un motivo para comprender el amor de Dios para con nosotros, respira lentamente, aclara tus pensamientos, perdona a quien pudo hacerte daño y perdónate a ti mismo (a), ese es el gran primer paso para salir de las adversidades con sabiduría.

Si estás leyendo esto, es porque tú eres una persona bendecida, tú tienes el poder de decidir lo que va a pasar con tu vida de ahora en adelante; no permitas que tu pasado y los errores que hayas podido cometer te hundan en el abismo de la depresión, es hora de demostrar a los demás lo mejor de ti, aunque esperen lo contrario.

Nada ni nadie tiene el poder para humillarte, ni hacerte daño mientras te refugies en el Señor; una de las promesas del Dios de los cielos en uno de sus salmos reza “andarás sobre víboras y leones y pisarás cachorros y dragones” (salmo 91); así que no temas si sientes que el enemigo te asecha, pues se cansarán y reconocerán en ti al verdadero hijo de Dios.

No tendrás cargas en tus hombros que no puedas llevar ¡Tu reto es superarlas!

Todos en algún momento de la vida debemos cargar el peso de nuestros errores pecados, transformados en errores, conflictos, estrés y desesperación; pero deja el tiempo correr y verás cómo la magia de la vida hace su propio trabajo.

Llegó la hora de creer en ti, no busquen en otros lo que carece tu corazón, ya que solo tú puedes llenar ese vacío.

Ámate, consiéntete y valórate a ti mismo; es hora de que vivas tu vida y no la de los demás. Recuerda que si lo demás notan lo bien que te llevas contigo misma y el amor que te tienes, ellos también van a querer amarte.

Así que, es hora de sonreír, bailar, cantar, escribir; en fin, hacer los te gusta y alcanzar tus sueños, nunca será tarde para quienes saben disfrutar cada momento.