7 cosas que Dios quiere que hagas con tu vida

7 cosas que Dios quiere que hagas con tu vidaEl mundo es un lugar peligroso. Está lleno de tentaciones y pecados. Entonces, ¿cómo navegamos por estas aguas traicioneras? ¿Cómo vivimos la vida al máximo y cumplimos el plan de Dios para nuestras vidas? Debemos seguir la voluntad de Dios en todas las cosas, incluida nuestra vocación. Esto es lo que Dios quiere que hagamos con nuestras vidas; esto es nuestra vocación.

¿Qué es una vocación? Una vocación es una llamada de Dios que dirige tu vida y te orienta. Viene del latín vocare, que significa «llamar». En otras palabras, es la voz de Dios que te invita a unirte a Él y a su reino en la tierra siguiendo su dirección como tu vocación de vida. Si sientes que Dios te llama, entonces tienes una vocación.

Así es que, mi amigo, amiga. La vida es corta, y se acaba antes de que te des cuenta. Aprovecha cada momento. Si estás buscando un sentido a tu vida o te preguntas qué quiere Dios de ti, ¡este artículo es para ti! Hay muchas respuestas a estas preguntas, pero todas apuntan a una cosa: Dios quiere que todos tengan una vida verdaderamente significativa y feliz.

Dios nos creó con su plan divinamente diseñado para nuestras vidas. Puede que estas cosas no parezcan gran cosa ahora, pero aprovéchalas mientras puedas porque el tiempo no vuelve una vez que se ha ido. Aquí te compartiremos 7 cosas clave que Dios quiere que hagas con tu vida. Mira por qué te lo pide:

7 cosas que Dios quiere que hagas con tu vida:

1. Descubre tu propósito único

Dios te creó con un propósito único. Nadie más comparte tu propósito porque fuiste creado para cumplir un llamado particular en este mundo. Esto puede ser difícil de aceptar porque tendemos a querer encajar en la sociedad en general y no destacar. Sin embargo, esto no significa que debas ocultar tus talentos, habilidades y pasiones. Al contrario, sé la mejor persona que puedas ser para poder compartir tus dones con el mundo.

¿Por qué significa esto tanto para Dios? Una vida verdaderamente significativa y feliz es cuando estás usando tus dones y talentos para bendecir a otros. Puede que no seas capaz de verlo ahora mismo, pero cada uno de nosotros tiene el potencial de ser muy eficaz en su vocación. El propósito para el que fuiste creado te traerá alegría y traerá a otros esperanza y vida también.

2. Crecer en el Espíritu

La Biblia dice que el Espíritu Santo vive dentro de cada uno de nosotros y guía nuestras vidas. Así como nos ayuda a saber qué hacer en diferentes situaciones, puede enseñarnos a ser mejores personas. Es como un entrenador personal que nos recuerda que no somos perfectos y puede ayudarnos a crecer como seres humanos. Esto te abrirá más oportunidades y te proporcionará más significado.

Puede que te preguntes qué significa esto en concreto. Es importante recordar que el viaje espiritual es único para cada persona. No hay dos personas exactamente iguales, por lo que puede que te lleve más tiempo o te resulte más fácil crecer en el Espíritu. Sin embargo, lo importante es que lo intentes. Hay muchas maneras de crecer en el Espíritu, incluyendo la lectura de la Biblia, la oración, la asistencia a la iglesia y otras actividades cristianas, y, por supuesto, pasar tiempo con personas positivas y que amen a Jesús también.

3. Desarrolla una relación personal con Jesucristo

Lo más importante en la vida no es lo que tienes o lo que logras, sino quién eres. La próxima vez que tengas ganas de rendirte o de pensar que no tienes nada por lo que vivir, recuerda que hay alguien que te ama más que nada y que nunca dejará de cuidarte.

Desarrollar una relación personal con Jesucristo es como enamorarse de Él. Tal vez hayas oído decir que enamorarse de Jesús es como desenamorarse de uno mismo.

Por otro lado, es fundamental saber que aquello en lo que pones tu atención se amplificará en tu vida. Cuando empiezas a enamorarte de Jesús, tus pensamientos, comportamientos y actitudes cambian en consecuencia. Ya no piensas en ti mismo todo el tiempo, sino en cómo puedes servir a los demás y glorificar a Dios. Esto es lo que hace una vida verdaderamente significativa y feliz.

4. Vive una vida de fe activa

Hay una razón por la que la Biblia nos manda a «caminar por fe, no por vista». Es importante recordar que todo lo que ves en este mundo es una mera sombra. Puedes tener todas las cosas, el dinero y las posesiones del mundo, pero si no tienes el amor de Dios en tu corazón, no tendrán ningún valor.

En el momento en que aceptas a Cristo como tu Señor y salvador, te conviertes en una nueva persona. A medida que crezcas en tu relación con Él, descubrirás que tu fe va ganando fuerza. Cuando vives una vida de fe activa, expresas activamente este amor a través de la oración, el estudio de la Biblia y otras actividades.

5. Aprenda a perseverar en los buenos y malos momentos

Hay momentos en los que todo parece ir muy bien, pero de repente, se acaba. Es fácil desanimarse cuando las cosas no salen como uno quiere, pero es importante recordar que la vida no es justa. Hay que aprender a perseverar en los buenos y en los malos momentos. La vida está llena de altibajos, y algunas personas pueden tener más suerte que otras en cuanto a estas experiencias.

Sin embargo, puedes aprender a perseverar en los buenos y en los malos momentos siendo disciplinado y razonable. Cuando lo hagas, serás capaz de capear las tormentas y los problemas cuando surjan. Cuando eres disciplinado y razonable, no tomas decisiones precipitadas que podrían acabar causándote mucho dolor y angustia. También aprenderás a aceptar ayuda cuando la necesites y a no tener miedo al fracaso.

6. No vivas en el pasado

El pasado se ha ido y nunca volverá. No importa la edad que tengas o lo que hayas hecho en el pasado, lo único que importa es lo que haces en el momento presente. No puedes cambiar tu pasado, pero puedes cambiar tu futuro.

Es importante no vivir en el pasado. Nadie te querrá ni se preocupará por ti de la misma manera que antes porque ahora eres diferente. Esto es mejor para tu felicidad futura y una vida verdaderamente significativa y feliz.

7. Servir a los demás

Hay muchas personas en este mundo que están solas y no tienen a nadie que las ayude. Puedes tener la oportunidad de convertirte en voluntario o servir en un programa misionero. En el momento en que empiezas a servir a los demás, estás pasando de ser un consumidor a un productor.

Los productores producen cosas y ayudan a los demás, mientras que los consumidores sólo consumen cosas y no devuelven nada a la comunidad.

Servir a los demás puede conducir a una vida significativa y feliz. Puedes servir a los demás de muchas maneras, por ejemplo, ayudando en un comedor social local, como voluntario en un refugio para personas sin hogar o visitando una residencia de ancianos. Esto te abrirá más oportunidades y te dará una vida plena y llena de significado.

Conclusión

La vida está llena de retos y dificultades, pero al final sólo te hacen más fuerte. Así que no dejes que las experiencias negativas o las dificultades te derroten, mantente centrado en tu propósito y persevera en los buenos y en los malos momentos.

Asegúrate de llevar una vida de fe activa y de ayudar a los demás, y realmente estarás progresando en tu vida. Todos tenemos un gran potencial para vivir vidas con propósito y llena de felicidad. Sin embargo, es fácil centrarse en lo que no tenemos y perder lo que sí tenemos. Así que comprométete a encontrar tu propósito en la vida, a crecer en el Espíritu y a aprender a perseverar en los buenos y en los malos momentos.