Avanza, no te detengas

Avanza, no te detengas

Dios anhela que sigamos avanzando hacia la meta que es Cristo

La clave para lograr avanzar hacia nuestra meta es la perseverancia. No van lejos los de adelante, si los de atrás corren bien.

Pero, ¿qué significa perseverancia? Significa que eres persistente, tenaz, que posees determinación. Esto a su vez significa que, cuando se aplica a un problema o asunto que necesita ser resuelto, que el individuo nunca se rinde y nunca ve la derrota hasta que el problema, desafío, proyecto, obstáculo se resuelve satisfactoriamente.

Pero, ¿qué significa perseverar? Significa que una persona tiene tenacidad, determinación y la capacidad de permanecer constante. Significa que la persona nunca se rinde y nunca ve la derrota hasta que el problema, el proyecto, el reto o el obstáculo se resuelven.

Una cosa que debemos tener presente es que, no importa tanto las cosas que estemos enfrentando, sino en que estas cosas nos están convirtiendo. Hay problemas que nos afectan tanto que nos cambian como personas, nos convierten en personas suspicaces, sabios en nuestra propia opinión, amargadas o crueles. Alejados totalmente del plan de Dios para nuestras vidas.

Debe haber gozo al proseguir nuestra meta

La fijación de nuestras metas debe traernos alegría. Testifico que Él, que venció al mundo, nos ayudará cuando mantengamos nuestra mirada en Él, sin distracciones.

13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, 14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.” Filipenses 3:13-14.

Podemos avanzar por la obra perfecta del Señor Jesús en la cruz del Calvario. Con Su poder podemos proseguir a la meta y alcanzar lo que Dios ha puesto por delante, como nos lo enseña el apóstol Pablo en Filipenses 3:13-14.

Persevera incluso cuando las cosas se ponen difíciles

La perseverancia en Cristo viene de una fuerza interior que proviene del Espíritu Santo para ayudarnos a mantener el rumbo. Confiar en Dios, tener valor, trabajar duro y tener fe son solo algunos de las herramientas que nos proporciona el Consolador. Queremos que vivas una vida basada en la perseverancia, en no rendirte.

Te animamos a vivir una vida basada en la perseverancia. Continúa corriendo la carrera creyendo que el premio ya es tuyo, esperando pacientemente a que lo reclames. ¡Hay victoria en Cristo!

Cuando nuestra vida cambia, por decirlo así, a modo difícil, nos volvemos más fuertes e inteligentes. Cada día, con la ayuda de Dios, levantamos pesos más pesados y resolvemos problemas más complejos.

Si la vida se nos hace muy sencilla es fácil volverse complaciente, por lo que agregar algo de adversidad nos ayuda a seguir fortaleciéndonos y creciendo en Su palabra.

Es más, la adversidad puede mantenernos motivados, intentando algo difícil que aún no hayamos logrado. Pero no lo olvides: el anhelo de nuestro Señor es que podamos continuar avanzando hacia la meta que es Cristo.

Avanza y apóyate en la Palabra de Dios

Te invito, doquiera que estés, a que te levantes con un canto en el corazón y avances. Vive el Evangelio, ama al Señor y edifica Su reino. Por tanto, hemos de mantenernos firmes y unidos en Cristo, guardando nuestra fe en Aquel que todo lo puede.

Busca de Dios, aunque se levanten contra ti, avanza. El Señor puede restaurar tu vida. Por más problemas que tengas, no olvides que Jesús murió por nuestros pecados.

Cada día, dale la gloria a Él. No importa que estés solo. No importa que todos te hayan dado la espalda: aunque tu madre y tu padre te abandonen, Dios te recogerá con todo.

Tus pruebas pásalas de la mano de Dios. Él te ama en espíritu y verdad. Procura serle fiel, porque Él lo será para ti. Avanza, no te detengas.