Levántate, Eres un Soldado de Cristo

Soldado de Cristo

El mundo está plagado de cosas malas. Cada día se ven y se escuchan casos de gente que han caído en el peor lado del ser humano.

Tal vez es por ello, que mucha gente ha visto la luz, y han encontrado en Dios un nuevo rumbo para sus vidas. Es por ello, que muchos creyentes han decidido tomarse muy en serio el camino de ser un soldado de Cristo.

La vida de un soldado en Cristo

Para el creyente que tiene claro su destino, existen algunas consideraciones o principios que no debes olvidar, si quieres ser un buen soldado de Jesús. Por otro lado, nosotros vemos nuestras vidas como una serie de batallas, aunque no nos demos cuenta. Es por eso que muchos dedican su vida a servir a los demás y mostrar empatía, porque les gustaría que lo hicieran por ellos mismos.

Así es que, como esposos(as), padres, hijos(as), y amigos, buscamos dar lo mejor. Dios desea que nosotros combatamos la buena batalla en Cristo Jesús. A continuación, encontrarás algunas características de un buen soldado de Jesús.

Ordena tu mundo

Dios es un Dios de orden. El primer paso hacia la victoria es tener orden en todo lo que te rodea. Ten en cuenta que todo lo que está en tu interior influye en lo que sucede en el exterior de tu vida.

Así que si tienes mucho caos, descontrol y desorden en tu mundo, puedes estar seguro de que eso se reflejará en tu vida. Para salir adelante, es momento de hacer un inventario de lo que tienes en tu mente y corazón y ordenarlo para que puedas emprender una nueva vida en Cristo.

Mantén la pureza

Puede que te interesen algunas de estas características. El Señor desea que sus fieles sean incorruptibles, que se mantengan firmes en contra de todo lo malo, la envidia, la codicia, el engaño y todo lo que perjudica hoy en día a la humanidad.

Ningún soldado se enreda en los asuntos de la vida civil, porque de ser así, no podría agradar al oficial que lo reclutó (2 Timoteo 2:4).

Consideremos lo que esto significa:

Es decir, soportas los problemas (sabes que habrá problemas y los aceptas). Es paciente (pones tu fe en Dios). No te desvías de tu objetivo (porque eres fiel a tu fe). Ahora bien, ¿por qué debemos adoptar esta posición para ser un buen guerrero de Jesús? La respuesta es sencilla: para tener un corazón agradable a nuestro Señor.

Las cosas viejas pasaron, y todo fue creado de nuevo (Isaías 43:18).

Aborrezca el mal

Otro paso importante para ser un verdadero soldado de Cristo es aborrecer y apartarse del mal. Nos guste o no, en la vida se encuentran con muchas cosas negativas, entre ellas personas que piensan y actúan de una manera muy distinta a lo que has aprendido en el Evangelio.

Por eso, aunque tengas una vida como creyente, eres un soldado de Cristo. Puede suceder que alguien te empuje a una situación o a un comportamiento que no es correcto. Es ahí donde se demuestra la firmeza de tu fe en Cristo y Su mandamiento de no amar el mal, más bien se trata de aborrecerlo.

Un buen soldado de Jesús, sabe que sufrirá aflicciones (2 Timoteo 2:3)

La mayoría de las veces se encontrará en situaciones ajenas a su fe. Sin embargo, debes soportar las tribulaciones como buen soldado. A pesar de que seguir a Jesús no te librará de vivir en este mundo, cuanto más fiel seas a Jesús, más pruebas encontrarás.

Nuestro Dios se hizo carne y vivió entre nosotros, pero siguió siendo fiel a los objetivos de su padre a pesar de sufrir injusticias.

Resista la tentación

Otro paso para ser un verdadero soldado de Cristo es resistir a la tentación. La Biblia dice que ningún hombre es bueno, solo Cristo. Aun así, una vez que le conocemos, tratamos de imitarlo en todo y vivir vidas santas. Sin embargo, aunque te puedes resistir a la tentación, podrías caer.

La tentación es una llamada a la cual no debes responder. Esa llamada que te dice que hagas algo que sabes que no es lo correcto. La tentación es la lucha entre lo que debes hacer y lo que te gustaría hacer.  Por tanto, es la llamada del pecado, la llamada a que te desvíes de la verdadera senda de la vida del creyente,

Si sientes esa llamada a lo distinto, a lo que no debes hacer, es momento de resistir esa tentación.

Sea un campeón del bien

Este paso es también importante para ser un verdadero soldado de Cristo, ser un campeón del bien. La Biblia dice que “Lo malo parece bueno y lo bueno parece malo». Debes compartir tus buenos hechos y hacerles saber a otros que eres una persona que está empeñada en hacer lo correcto y que tienes como meta mostrar a Cristo y ayudar a los demás a través del Evangelio.

Para los que han decidido convertirse en soldados de Cristo, es un hacer el bien, no un decirlo. Las palabras no son suficientes para hacer que otros vean y sientan que haces lo correcto, debes dar testimonio de Su gloria en ti.

Sea luz en la oscuridad

El último paso para ser un verdadero soldado de Cristo es ser también luz en el mundo. La Biblia dice que somos herederos de la luz, y los que andan en tinieblas no heredarán la luz.

Debes hacer que en tu vida y en tu caminar hacia el Señor, todo sea transparente, que esté rodeado de luz. Que alguien que te esté viendo haga un gesto positivo y vea que has elegido el camino correcto y que tu vida es un ejemplo de lo que Cristo prometió a sus seguidores.

Conclusión

Eres un soldado de Cristo si has decidido cumplir el mandato del Señor. Si has decidido amar a tu prójimo como a ti mismo, has decidido cumplir las misiones que el Señor ha encomendado a sus seguidores, a los que en Él creen.

¿Qué métodos puede utilizar un buen soldado para derrotar a sus enemigos? Un buen soldado usa las armas espirituales en lugar de las físicas:

Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales (Efesios 6:12).

Un buen soldado busca en la Biblia lo que necesita saber cómo ganar la batalla. Descubriendo las debilidades del enemigo a través de la palabra. Porque Jesús padeció lo impensable en la Cruz del Calvario, más fiel fue a Su Padre. Derramó su sangre para que no sufriésemos tal dolor.

Ser soldado de Cristo es una de las mejores decisiones que puedes tomar en tu vida. Es unirte al ejército de Dios y combatir contra el mal, ser un ejemplo de lo que significa ser un creyente y un campeón del bien.